Nada de preocupaciones y hasta pronto (●'◡'●)

No voy a mentir: al principio pensé que esta asignatura sería simplemente otra más en el horario, de esas que se pasan sin dejar huella. Pero qué sorpresa tan bonita ha sido descubrir que estaba completamente equivocada. Sin darme cuenta, cada clase empezó a convertirse en algo distinto, en pequeños momentos llenos de curiosidad, retos y hasta risas inesperadas.

Entre pantallas, herramientas nuevas y algún que otro “esto no hay quien lo entienda”, fui avanzando paso a paso. Y lo mejor de todo no fue solo aprender, sino darme cuenta de que era capaz de mucho más de lo que imaginaba. Porque sí, hubo momentos de duda… pero también muchos de esos en los que piensas: “oye, pues al final sí que puedo”.

Y en todo ese camino, ha habido una persona clave: Eloy. Más que enseñar, ha sabido despertar en nosotros algo diferente: ganas, interés, incluso ilusión por descubrir. Ha tenido esa forma especial de explicar que hace que lo complicado parezca un reto alcanzable y que cada logro, por pequeño que sea, se sienta enorme.

Hoy toca cerrar esta etapa, y no es tan fácil como pensaba. Porque no solo dejamos atrás una asignatura, sino una experiencia que, sin hacer ruido, ha terminado siendo importante. Me llevo aprendizajes, sí, pero también recuerdos, momentos compartidos y esa sensación de haber crecido un poquito más.

A quienes empiezan ahora algo parecido, solo puedo decirles una cosa: no se queden con la primera impresión. Dense la oportunidad de descubrir, de equivocarse, de intentarlo otra vez. Porque a veces, lo que menos esperas… termina siendo lo que más te marca.

Y aunque aquí se cierre este capítulo, lo aprendido se queda. Así que gracias, de verdad, por todo lo vivido.

Un abrazo enorme… y hasta la próxima 💖





No hay comentarios:

Publicar un comentario